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Destacada migueleña salva vidas a través de la investigación

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Por, Fátima Ordóñez, Redactora de InterDiario

A sus 35 años de edad Diana Jiménez, ha sido reconocida por su destacada trayectoria en la reducción de riesgos en El Salvador y su empuje a la mujer, por el Nuevo Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología (NCONACYT) del Viceministerio de Ciencia y Tecnología de El Salvador, labora en la Universidad Gerardo Barrios de San Miguel.

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Hija de madre soltera, y la mayor de dos hermanos, ha dedicado gran parte de su vida a la vulcanología “Mi mamá es meteoróloga, ella hacia muchos experimentos y desde niña me llamó la atención la ciencia, desde que era muy pequeña” recuerda.

Tras culminar su formación en educación media, Diana estudió Ciencias Físicas en la Universidad de El Salvador. Al recibir la propuesta de uno de sus catedráticos de convertirse en asistente de investigación, descubre datos que le impactan y despiertan su atención “Fueron los terremotos del 2001 que a mí me impresionaron, pues con la investigación que realizábamos empecé a darme cuenta que eran pocas las personas en el país expertas en estos temas”, comenta. “En ese momento fue impresionante para mi saber que éramos el país calificado por la ONU como más vulnerable del planeta, desde ese momento me propuse a hacer algo al respecto”.

A partir de ello, Jiménez decide estudiar un Posgrado en Vulcanología, en la Universidad de Gerona de España, finalizándolo en el año 2 mil 15, pues considera que el aporte de expertos extranjeros en temas vulcanológicos es “sumamente importante”, pero el aporte de personas locales resulta “indispensable”. “Siento que cuando yo trabajo en lo que hago y estoy haciendo mapas pienso en las caritas del montón de gente que conocemos cuando vamos a las visitas de campo, personas que conviven con el volcán y pienso en como esto va a servir y va a ser útil” expresa con emotividad, destacando que esa es una de las razones por la que le gusta mucho su trabajo “servir y contribuir a la sociedad”.

La vulcanóloga inicia su vida laboral desempeñándose como Instructora de física, posteriormente se convierte en Asistente de investigación en proyectos para la comunidad Europea y Asistente de investigación para el Concejo de Investigaciones Científicas de la Universidad de El Salvador. Actualmente labora como Investigadora en la Universidad Gerardo Barrios (UGB) en San Miguel.

Su deseo de seguir formándose profesionalmente la lleva a estudiar un Doctorado en Ciencias de la Tierra orientada en Peligrosidad volcánica en la Universidad de Barcelona, el cual espera finalizar exitosamente el presente año; formación que según la investigadora tiene el visto bueno de la institución en la que labora “La universidad me ha escuchado y me ha dado la oportunidad de servir” “La UGB apoya y soporta la superación profesional de sus empleados” comparte.

Una de las principales aportaciones para el país como universidad a través de la investigación según la experta, es el desarrollo de un mapa de Susceptibilidad volcánica del volcán de San Miguel, que se convierte en el primero en todo el territorio nacional. Dicho instrumento fue presentado al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y a la Mesa Científica Técnica de Reducción de Peligros Volcánicos de Protección Civil.

La especialista también asegura que recuerda con mucha tristeza todas las experiencias que ha escuchado de boca de las personas afectadas en la erupción del Volcán Chaparrastique en el dos mil trece. “Esas fotos que salieron en el periódico donde la gente se le queda viendo así con los brazos cruzados al volcán con la gran columna de cenizas, son tan dolorosas para mí y aún las conservo”, comenta.

“Esas fotos demuestran y evidencian que no sabemos qué hacer en esas situaciones” aseverando que para ella es indispensable tener los mapas, mejorarlos y desarrollarlos, pero es igualmente importante comunicarlos a la comunidad, tarea que “no resulta fácil”.

El “miedo y la desinformación” en el Volcán Chaparrastique, la impulsaron a darle un nuevo enfoque a sus talleres “Nos enfocamos en que los volcanes no solo son peligro, traen muchos beneficios, estos tienen un gran servicio también, pues las tierras son sumamente fértiles y propician un clima agradable”. El taller lleva por nombre Protección ante erupciones volcánicas, pero este año buscan desarrollarlo bajo el nombre de Beneficios y protección, o Conviviendo con el volcán.

Esta, y otras iniciativas llevaron a Diana, hasta el continente asiático, donde el gobierno japonés, busca iniciativas de proyectos en el tema de reducción de riesgos volcánicos. Al enviar la propuesta con su respectiva descripción, recibió una invitación para presentarla y capacitarse en el Curso de Prevención y Manejo de Desastres para los Países de América Central y del Sur “No solo representamos a la universidad, sino que al país” cuenta con orgullo.

Así mismo, formó parte de una estancia de Investigación en Barcelona España, en el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, el cual forma parte del Consejo Superior de Investigaciones de España. La Susceptibilidad volcánica del volcán de San Miguel, metodologías de evaluación de peligros naturales y procesos de análisis en el Laboratorio de Simulación de Procesos Geológicos fueron algunos de los puntos que se desarrollaron.

El esfuerzo y dedicación, llevaron a esta madre de dos pequeñas a que su trayectoria y aportes fueran reconocidos por el Nuevo Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología del país. La investigadora formará parte de una edición especial de una revista que concentrará a salvadoreños sobresalientes en Ciencia y tecnología “Me siento contenta, agradecida, orgullosa de representar a El Salvador en diferentes campos y de hacerlo bien, y sobre todo de mostrar a otras personas, mujeres y hombres, que tenemos la posibilidad de desarrollarnos en el país” dice orgullosa.

La migueleña también destaca la dignificación de la mujer en El Salvador y en el mundo entero “Para todas las mujeres lo primero es valorarnos nosotras mismas, cada una de nosotras tiene una habilidad que debe explotar. Yo le invito a que busquemos que es lo que nos gusta y apasiona, y lo que queremos llegar a ser y decidirlo”, explica.

De igual forma, expresa que fue criticada en numerosas ocasiones por casarse “joven”, “incluso un jurado de mi tesis para obtener mi licenciatura me preguntó que para qué quería yo terminar mi carrera si mi futuro era lavar los platos y pañales” comenta entre risas, confesando que en lugar de desanimarla, fue razón de motivación. Destacando además que fue su madre su mayor ejemplo e inspiración por “hacer lo que a ella le gustaba, sin ningún temor”, concluyó.

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