Inicio NACIONALES Cientos se reúnen para ver morir a dos pedófilos

Cientos se reúnen para ver morir a dos pedófilos

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Cientos de personas se dieron cita ayer en un árido descampado de la ciudad portuaria yemení de Aden. A las nueve y media de la mañana una multitud de hombres se arremolinó junto al club Al Nasr, con el horizonte salpicado de rudimentarias viviendas.

Entre el público, hubo quien se acercó, tentado por la curiosidad, a bordo de motocicletas haciendo rugir sus motores. Otros, en cambio, optaron por aproximarse a pie y unirse al círculo humano que, móvil en mano, observaba expectante el centro del corro.

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En las primeras filas, los niños se sentaron atropelladamente sin desviar la mirada de la escena. En las últimas, los más rezagados disfrutaron de una visibilidad tardía encaramándose sobre los vehículos. Desde todos los ángulos, en el centro del improvisado escenario, tendidos sobre una manta de rayas, se hallaban Wadah Refat y Mohamed Jaled.

Los dos jóvenes, de 28 y 31 años respectivamente, fueron los protagonistas. El tumulto formado por grandes y pequeños acudió a ver sus últimos estertores. Ambos fueron condenados a pena capital hace unos meses por raptar, violar y asesinar a Mohamed Saad, de 12 años. Los hechos sucedieron el pasado mayo.

El muchacho jugaba junto a la casa de uno de sus verdugos en el distrito de Al Basatin, en la urbe del sur de Yemen convertida en capital del Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, respaldado por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Los reos le arrastraron hasta el hogar y le violaron entre sus muros. “Tras la violación, no pudieron acallar los gritos del niño que suplicaba ayuda. Uno de ellos agarró un cuchillo y le rajó el cuello”, detalla el veredicto de tribunal.

En el suceso fueron implicadas otras dos personas. También fue condenada a muerte una mujer de 33 años, pariente de uno de los violadores, por ayudar a descuartizar el cuerpo. Su ejecución pública, sin embargo, fue aplazada por su embarazo. Tendrá lugar cuando expire el periodo de lactancia.

La cuarta persona involucrada fue sentenciada a dos años entre rejas.Enfundados en pantalón y camisas azules, esposados y rodeados de uniformados, Wadah y Mohamed perecieron bajo las ráfagas de un pelotón de fusilamiento, el método habitual con el que las fuerzas de seguridad aplican las penas capitales dictadas por las cortes del país más pobre del Golfo Pérsico, deshecho por cuatro años de guerra civil en la que Irán y Arabia Saudí litigan por su hegemonía regional.

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